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Guerras de independencia hispanoamericanaLas guerras de independencia hispanoamericana fueron conflictos armados que asolaron el continente americano y que enfrentaron los nuevos poderes independientes surgidos en distintos lugares de América contra la reacción de los partidarios de la monarquía española y portuguesa. Dichos conflictos tuvieron lugar entre 1808 y 1898. Sin embargo el proceso no fue algo homogéneo, sino que cada región tuvo sus particularidades. Como resultado de ésta lucha, desarrollada a lo largo de casi dos decadas y con la erradicación del último bastión realista en el Perú, los territorios americanos patrimonio de la Monarquía española se organizaran en estados independientes; menos Cuba y Puerto Rico, que seguirán formando parte de España tras la capitulación en México de la última expedición de reconquista.
[editar] CausasAl ser un proceso tan largo, complejo y amplio el proceso independizador está lleno de particularidades, en muchos casos con causas diferentes. Algunas causas de influencia mundial reconocida como la Revolución Francesa o la Independencia de los Estados Unidos de América actuaron mas como patrón que como causa directa. Las causas se suelen dividir en internas, que son las que se produjeron en España y las colonias y externas que son las que se produjeron en países del exterior. [editar] Causas internasSon:
[editar] Causas externasEl fundamento de la revolución independentista hispanoamericana está en la pérdida del estatus especial de los reinos castellanos de Indias como patrimonio de la monarquía española en América, y que ya había sido redefinida en 1768 a una condición colonial por las reformas borbónicas del Imperio Español, y que se consideraba disminuir o desaparecer, tal como se pretendía integrarla a España en las disposiciones del estatuto de Bayona (1808)[1] primero , y de la Constitución española (1812)[2] después. El vacío de gobierno en España causado sucesivamente por Napoleón y el constitucionalismo español, abrió la oportunidad para que la clase dominante hispanoamericana, formada por criollos europeos, dieran impulso, y sostuvieran el movimiento, y la guerra por la independencia como medio definitivo de conservar y mejorar su estatus, disminuido o en riesgo de perderse, pero sin pretender un cambio a menos en la estructura social americana (permanencia de castas o esclavos,etc), ni tampoco una disminución de su alcance administrativo (uti poseditis). La llamada "Patria" fue el carácter esencial del movimiento, y que finalmente predominó en todos los lugares de América por encima de otros movimientos independentistas, que como el fallido de Hidalgo en México, se acompañaban también de una verdadera revolución social.
[editar] AntecedentesDesde décadas anteriores existieron revoluciones de las más diversas características y finalidades, pero que no forman parte del movimiento independentista hispanoamericano, entre las que se destacan la Revoluciones de los Comuneros en Paraguay (1721-1735), la del canario Juan Francisco de León contra el monopolio de la Compañía Guipuzcoana en Venezuela (1748) y el levantamiento indígena quechua-aymara conducido por Tupac Amaru en Quito (1780), además de la guerra de Arauco. La llamada Guerra de la Independencia de los Estados Unidos es otro antecedente geográficamente cercano. En Europa la Revolución Francesa fue el ejemplo ideológico para la república de Haití, que generó una verdadera revolución social de los esclavos. También destacan los fallidos intentos del Imperio británico para ocupar directamente territorios continentales sudamericanos como el ataque británico sobre Cuba y Cartagena de Indias en la Guerra de la oreja de Jenkins (1741) o las Invasiones Inglesas en el Río de la Plata, en 1806 y 1807, que llevó a generar una conciencia hispanoamericana de las capacidades y poderes propios, y la creación de varios cuerpos militares locales, como el Regimiento de Patricios. [editar] Inicio del movimiento: la invasión napoleónica y las juntas de autogobiernoEn Europa con la ocupación napoleónica de España, y la captura de la familia real española, Napoleón impuso en 1808 las «abdicaciones de Bayona» por las que el monarca Fernando VII y su padre y predecesor Carlos IV renunciaban a sus derechos a la la corona de España y de las Indias, en favor del emperador Napoleón, quien finalmente los otorgó a José Bonaparte, luego de lo cual Fernando VII quedó cautivo. Todo ello desencadenó el levantamiento de los pueblos de España conocido como Guerra de la Independencia Española (1808-1814) contra la ocupación Napoleonica, y se siguió de la creación de la Constitución española de 1812. En América comenzaron una serie de movimientos que desconocían los nombramientos para la administración americana provenientes de España, y que se justificaban por la renuncia de los herederos legítimos de la monarquía española. De esta forma, en el año 1808, el Ayuntamiento de México se erigió en Junta Soberana, con el apoyo inclusive del virrey de Nueva España José de Iturrigaray. Sin embargo el movimiento fue disuelto y concluyó con el encarcelamiento de los miembros del ayuntamiento y la destitución de Iturrigaray. En los años siguientes se sucedieron levantamientos en todo el continente para formar juntas de gobierno locales: Véase también: Independencia de la América Hispana
[editar] DesarrolloSe suceden situaciones de violencia mutua. Los revolucionarios desconocen las autoridades monárquicas en América, se constituyen en repúblicas americanas y se organizan militarmente. El gobierno español y Fernando VII negaron legitimidad a las juntas de autogobierno y dieron su apoyo político y militar a la reacción realista americana. Bajo la dirección española se forman los llamados ejércitos realistas con un auxilio de expedicionarios españoles, pero principalmente por una mayoría de tropa y oficialidad que es de origen americano, lo que para unos autores le da el carácter de guerra civil.[2] El Primer Imperio Mexicano será obra de Agustín de Iturbide. En Sudamérica, y hasta el final de las grandes campañas militares con la batalla de Ayacucho en 1824, Simón Bolivar y José de San Martín, los llamados Libertadores, serán los más destacados líderes militares independentistas. Por parte de los llamados Realistas, el pacificador Pablo Morillo y el virrey Fernando de Abascal fueron destacados organizadores de la defensa de la monarquía española en América. En el Caribe, Cuba y Puerto Rico no serán asoladas por la guerra, y seguirán formando parte integrante del Reino de España hasta el año 1898. [editar] Realistas, Liberales y Absolutistas[editar] Bolívar, San Martín, Iturbide[editar] Territorios[editar] Virreinato del Río de la Plata y el Alto Perú[editar] Nueva Granada, Venezuela y Quito[editar] Chile y Perú[editar] Virreinato de Nueva España[editar] Capitanía General de Guatemala
[editar] Cronología[editar] Países hispanoamericanos que declararon independencia entre 1809 y 1821Entre 1809 y 1818 varias colonias hispanoamericanas se declararon autónomas o independientes de España. Estas fueron:
El principal detonante de la crisis colonial en hispanoamérica fue la crisis institucional surgida en la metrópoli cuando Napoleón Bonaparte logró la abdicación de Carlos IV en favor Fernando VII y de este último en favor de los Bonaparte, quedando José Bonaparte como el nuevo rey de España y sus colonias. Esta crisis institucional y la consecuente invasión de España por el ejército napoleónico, propició la creación de juntas fernandistas en varias ciudades del territorio español. Muchas de estas juntas fernandistas en América escondían a líderes autonomistas o claramente independentistas. Si bien la crisis institucional en España fue un detonante, estas fueron en últimas la oportunidad esperada por varios líderes autonomistas e independentistas. Desde inicios de la colonia, pero especialmente desde que los borbones asumieron el trono de España, la administración de las colonias estaba centrada por las personas que tuvieran influencia en las cortes españolas y en la casa de contratación de Sevilla, posición que no favorecía a los súbditos nacidos en América. El rey Carlos III, como un típico déspota ilustrado de la época, fomentó las artes y permitió un gran influjo de las ideas de la ilustración en América, mientras que ejercía un poder político fuerte. Carlos III apoyó a las colonias inglesas en su guerra de independencia, comprometiendo el fisco y promoviendo la imposición de nuevos tributos destinados a subvencionar la defensa de los intereses españoles en el Caribe. Estos hechos provocaron en los años 1780 un rompimiento de la pax hispanica que había regido a las colonias españolas desde su creación. La Insurrección de los comuneros en la Nueva Granada y la sublevación de Túpac Amaru en el Perú evidencian esta nueva realidad. Carlos IV no se caracterizó por su férreo control del poder. Más interesado en las ciencias dejó la política en manos de sus ministros quienes, especialmente en el caso de Godoy, promovieron reformas liberales en muchos aspectos sociales mientras relegaba cada vez más a las colonias y a los súbditos en las colonias como súbditos de segunda. La persecución sufrida por personajes como Antonio Nariño, quien había traducido la declaración de derechos humanos para distribuirla en Santa Fe y el poco caso hecho a Camilo Torres quien había publicado una serie de cartas agrupadas como el Memorial de Agravios, aumentaron el descontento de los criollos en materia política. Por otro lado, España imponía una serie de restricciones comerciales en las colonias, las cuales no podían comerciar entre sí y mucho menos comerciar con otras naciones como el Reino Unido o los Estados Unidos. Todas las relaciones comerciales eran decididas desde España. El influjo de ideas liberales y las restricciones políticas y comerciales, crearon el descontento que fue catalizado por la crisis institucional española de 1809. [editar] Países hispanoamericanos que declararon independencia entre 1821 y 1825
[editar] Países hispanoamericanos que declararon independencia después de 1828
Luego de concluir la Guerra Hispano-Estadounidense y tras la firma del Tratado de París (1898), Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam quedaron bajo control de los Estados Unidos.
[editar] ConsecuenciasLa principal consecuencia de este proceso es la independencia de todas las colonias del imperio español y el imperio portugués en América Para España: La nación española se mostró indiferente, lo consideraban un problema ajeno. Para los comerciantes y la administración gubernamental desapareció una fuente de ingresos - los caudales de Indias-. España continuó el proceso inmerso de guerras civiles. Para la America: El movimiento independentista debido a su natural efecto disgregador fue la causa de la fragmentación de los países nacientes. No hubo cambios en la estructura administrativa (Uti poseditis). Tampoco hubieron cambios sociales de las llamadas castas: criollos, mestizos, morenos, ni para los indígenas ni para los esclavos negros. Desapareció el monopolio comercial, y por tanto el proteccionismo, con el empobrecimiento de muchas regiones latinoamericanas que no podían competir con las industrias de Europa. La independencia no va unida a ninguna mejoría económica ni social ni administrativa. Aunque el independentismo continuaría su proceso político, los 6 países que se crearon como resultado de las guerras de independencia hispanoamericana fueron:
Adicionalmente, hubo un movimiento independentista que tuvo éxito sin derramamiento de sangre y que resultó en la creación de otro país: Estos, luego de complejos procesos que se sucedieron en años posteriores, dieron origen a 16 estados hispanoamericanos: Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. En el Caribe, la República Dominicana seguirá formando parte de España hasta el año 1844, mientras que Cuba y Puerto Rico lo seguirán haciendo hasta su separación como resultado de la Guerra Hispano-Estadounidense en el año 1898. [editar] Negociaciones de paz y reconciliación
[editar] Bibliografía
[editar] Notas con referencia bibliografica
[editar] Véase también
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